Tiempos Imposibles. Texto del episodio 105.

Los Beatles decidieron en 1970 abandonar las giras para siempre, enfocándose exclusivamente en la producción musical. Sus álbumes continúan definiendo eras, y cada nueva canción es un evento global que se consume con avidez desde los estudios de Abbey Road. La “Beatlemanía” nunca terminó, solo se transformó en una devoción multigeneracional inquebrantable por su impecable trabajo de estudio.

Pero si la persistencia en estudio de los Beatles es una realidad gozosa en este 2025 alternativo, el destino de otro gigante del rock tomó un giro inesperado y trágico para sus fans. El 3 de julio de 1969, el mundo no lamentó la muerte de Brian Jones. No, en esta línea temporal, Brian Jones sobrevivió a la fatídica noche en Cotchford Farm. Se recuperó, sí, pero con una claridad y una convicción renovadas que lo llevaron a un ultimátum devastador.
Al borde de un colapso nervioso y cansado de la creciente tensión interna, Brian, el miembro fundador que había dado nombre a la banda y orquestado su sonido inicial, confrontó a Mick y Keith. Exigió una reestructuración creativa total. La fricción, ya palpable, explotó. Los desacuerdos artísticos y personales se volvieron irreconciliables. Para finales de ese año, los comunicados oficiales confirmaban lo impensable: The Rolling Stones se habían separado.

Mientras los Beatles seguían experimentando e innovando desde la tranquilidad de sus estudios, la carrera de los Stones se disolvió en proyectos en solitario que tomaron caminos muy distintos. Mick Jagger, Keith Richards, Charly Watts, Brian Jones, Bill Wyman dejaron tras de sí un legado de genialidad colectiva, y abandonó el camino de convertirse en “la mejor banda de rock and roll del mundo” por su longeva existencia.

Claudio Martínez @claudifonos.

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