Tiempos Imposibles. Texto del episodio 55.
Qué frías se ponen las mañanas de enero.
Este día 9, no tendrá por qué ser la excepción.
En San Francisco, California el viento amaneció bravo, más que de costumbre y el termómetro no rebasa los 52° F (unos 11 centígrados, fresquesón pues)
En el Moscone center, ya se agolpan cientos de personas para presenciar los anuncios de innovaciones en tecnología de consumo que presupone siempre, la cada vez más popular expo MacWorld.
Ya se ha vuelto una tradición que el joven Steven Paul Jobs, que salió a luz del mundo con su computadora Machintosh y su logotipo de manzana mordida, entregue avisos relevantes en estas convenciones.
Con la sala llena de entusiastas de la tecnología, el calor humano apostado en los asientos, da tregua con el frío que afuera se empeñaba en rondar por San Francisco.
Se llega la hora y Jobs aparece en el escenario.
Fiel a su estilo y sin tanta pirotecnia, sino más bien con una producción de corte minimalista, anticipa:
He estado esperando este momento por dos años y medio.
Apple va a reinventar el teléfono.
Y aparece en la proyección de la sala: un rectangular dispositivo negro, con remates metálicos y bordes redondeados, mientras sentencia:
Con ustedes el nuevo “iPhone”.
Y ahí está frente al respetable, un aparato que resuelve las necesidades de comunicación de teléfono, el correo electrónico y la navegación por internet.
Jobs, sin dudar, se enfila a mostrar sus atributos multimedia y comienza por la música, y elige una canción de The Beatles para ejemplificar.
Después, se anima a mostrar la capacidad para reproducir películas y elige la afamada obra de Robert Zemeckis “Volver al futuro”. Que por cierto, se especula que tendrá secuela.
Pero ningún momento arranca el asombro del público, como cuando Jobs despliega una foto, y para verla más a detalle, coloca dos dedos juntos sobre la pantalla, y sin quitarlos de encima, se anima a separarlos…haciendo un zoom con un simple gesto de su mano. Algo nunca antes visto en la industria de la interacción con la tecnología.
Mientras eso ocurre en California, al otro lado de la frontera norte de estados unidos, en Ontario, el lanzamiento es visto en televisión, por un empresario mientras hace, como cada mañana, su rutina de cardio sobre la banda de una caminadora estacionaria. Se trata de Mike Lazaridis, fundador de Research in Motion, o lo que es lo mismo: “Blackberry”.
Amos y señores del mercado de los dispositivos conocidos como Smarthphones.
En lo que baja de su banda y se alista para acudir a sus cuarteles generales, sólo atina a pensar: “Manitas les van a faltar para terminar de pellizcar…sus pantallas táctiles”.
Pero no solo de ese lado de la frontera el anuncio de Jobs genera reacciones:
También en la ciudad de México, en las oficinas del principal secretario del actual gobierno, se gesta una orden de compra a los estados unidos.
Así, un asistente en aquella oficina en la avenida Hidalgo #77, toma nota emite un giro postal, para comprar un nuevo aparato de comunicación para el ciudadano secretario de la Secretaría de Programación y Presupuesto.
Se trata, del que, además se perfila como “el tapado” a suceder la presidencia de la república: el Licenciado Carlos Salinas de Gortari
Así estos días:
México, acaba de jugar su único quinto partido en la historia. En Monterrey Vs Alemania. El abuelo Cruz metió un gol legítimo, pero el árbitro lo anuló. Quedamos fuera. ojalá que en Italia 90, nos saquemos la espina. El dólar ronda los 2mil trescientos pesos. Es enero de 1987 y en un año más serán las elecciones presidenciales. Parece que el iphone puede darle guerra a los teléfonos inteligentes. Blackberry, Motorola, Palm Treo y Nokia, dicen estar tranquilos. Y yo solo atino a pensar: Ojalá en un par de años exista una María Joaquina a la que pueda hacerle zoom en mi nuevo iphone.
Everardo Valdez
