Tiempos Imposibles. Texto del episodio 81.
Las noticias que llegaron desde Todos Santos, México este pasado 16 de marzo generaron furor en todo Estados Unidos; el posible descubrimiento del cadáver de Charles Manson, quien desapareció en 1969 sin que haya hasta la fecha rastros de su paradero. Mientras se confirma por forenses si el cadáver encontrado en una casa rodante es el del líder de la secta, las especulaciones crecen y las declaraciones de los involucrados en los asesinatos de 1969, tanto familiares de las víctimas como cómplices de Manson, no han cesado. La Guardia Nacional mexicana en colaboración con el FBI han sitiado el pueblo mexicano, en búsqueda de poder cerrar uno de los casos de más alto impacto en la historia, a la altura del de Jack el destripador.
La policía nunca cerró las investigaciones y la captura de Manson ha sido prioridad de la LAPD y el FBI desde su huida. Han pasado 50 años y Manson, quien tendría 85 años de estar vivo aun, ha sido supuestamente avistado en numerosas ocasiones, en casi todos los países del mundo. La última vez que hubo un rumor convincente sobre un avistamiento de Manson fue en 2011, cuando supuestamente fue visto por un grupo de turistas norteamericanos en Indonesia, como parte de una comuna hippie nómada. La visita de varios agentes del FBI al país del sudeste asiático confirmó que las sospechas de los turistas pudieran haber tenido sustento, pero no hubo más avances.
Desde su fuga del cerco policial se ha relacionado a Manson con todos y cada uno de los asesinatos seriales sin resolver en Estados Unidos y otras partes del mundo, incluyendo una descabellada teoría donde él sería el igualmente famoso asesino del zodiaco, que aún no se descubre su identidad. Esta relación que se hace entre Manson y multitud de crímenes inconclusos son mayormente especulaciones alimentadas por la prensa, los fans del true crime y los detectives aficionados de internet. Para los investigadores asignados al caso en la actualidad, y en años anteriores, estos rumores carecen de sustento ya que no consideran a Manson como autor material de los asesinatos de 1969, sino como organizador de estos. Además, el FBI siempre ha sostenido que la posible ubicación de Manson debería estar algún lugar del pacífico mexicano o centroamericano; lo cual da fuerza a la posibilidad del descubrimiento de su destino en el pueblo costero de Baja California Sur.
El cadáver encontrado en la RV corresponde al de un anciano caucásico, con pocos días de descomposición, fallecido al parecer de causas naturales. Su caravana estaba decorada con motivos hippies y pseudo-religiosos. Los lugareños comentan que el anciano se llamaba Edward y vivía de su pensión, lo cual hace creer a los investigadores que suplantó la identidad de alguien más en su huida. La principal evidencia que alimenta las especulaciones es que, según declaraciones de la policía mexicana, en la pared interior de la casa rodante del difunto estaba colgado un rudimentario papel tapiz, hecho con cuentas de plástico, con la leyenda “Helter Skelter”.
Carlos Michel
