Tiempos Imposibles. Texto del episodio número veinticuatro, tercera temporada.
En 2022 se cumplieron 75 años de uno de los sucesos históricos más relevantes para la humanidad: el incidente en Roswell, Nuevo México. El 2 de julio de 1947 los restos de una nave extraterrestre se estrellaron en el desierto del sur de los Estados Unidos. Este hecho sin precedentes en la historia del mundo nos dio una respuesta afirmativa a la pregunta de si estábamos o no solos en el universo.
A pesar de los años transcurridos poco se sabe del origen de la nave alienígena; la hipótesis más extendida (dados los pocos restos encontrados) es que gran parte del vehículo espacial se desintegró a su entrada en la atmósfera terrestre y los pedazos que sobrevivieron a la combustión fueron encontrados por el granjero Marc Brazel en su propiedad.
En un inicio el gobierno de Estados Unidos trató de ocultar el hallazgo, pero dada la amplitud del área en la que se encontraron los restos de la nave, fue muy complicado que no circularan fotografías, filmaciones e incluso muchas personas se quedaron con pedazos que fueron requisados posteriormente. Análisis posteriores de todos los objetos encontrados demostraron más de 15 elementos nuevos que se integraron a la tabla periódica en un apartado especial, puesto que no han sido encontrados aun en la tierra ni replicados en laboratorio. Además, los restos se componían la mayoría de aleaciones metálicas imposibles de lograr aun, cerámicas desconocidas y altas cantidades de materiales de sílice.
El 20 de julio de 1947 el gobierno de Harry S. Truman reconoció el hallazgo en un escueto comunicado en el que aceptó que por sus características los objetos encontrados pertenecían a partes de una nave extraterrestre construida por una forma de vida inteligente y aclaró que no se encontraron restos biológicos. Muchos entusiastas del fenómeno OVNI señalaron la posibilidad de que se hubieran encontrado cuerpos alienígenas, sin embargo, esa hipótesis ha perdido fuerza a lo largo de los años, quedando como la más probable que cualquier despojo orgánico se desintegró a altas temperaturas en la caída de la nave. Oficialmente son 956 objetos los que se encontraron, de distintos tamaños y materiales; siendo el más grande de un metro y medio. Muchas teorías de la conspiración abundan en la posibilidad de más objetos, de restos con inscripciones escritas o incluso de piezas de tecnología; sin que nada de esto haya sido confirmado por el gobierno de Estados Unidos.
Actualmente, en Roswell, existe una placa desgastada en la que se conmemora el descubrimiento y se menciona como el primer contacto que permite tener certeza de que existe vida inteligente fuera de la tierra. En la placa puede leerse la frase: “Serán siempre bienvenidos aquí”. Además, se ha desarrollado en el pueblo una pujante industria turística y comercial relacionada al incidente. Sin pistas para saber de dónde provenía la nave, el interés público por el caso Roswell se ha ido diluyendo a lo largo de los años. Algunos países aliados de Estados Unidos han logrado el permiso para analizar algunos de los objetos encontrados, sin grandes resultados. Además, se considera que existen alrededor de 5 objetos perdidos que se rumora están en manos de coleccionistas privados. En 1997 fue subastado por primera vez un objeto procedente de la nave, un pedazo metálico con soldadura de cerámica de unos 10 cm (llamado objeto-39/56A), que alcanzó un precio de venta de $25´000,000 de dólares y que fue adquirida por un comprador anónimo; fuentes anónimas de la casa de subastas Sotheby´s dicen que ese comprador fue George Lucas. En 2019 comenzó la primera gira de 3 de las piezas encontradas en Roswell, para exhibirse en distintos museos del mundo bajo fuertes medidas de seguridad. Desafortunadamente esta exhibición itinerante fue suspendida por el COVID sin que se sepa a la fecha si continuará o cuándo lo hará.
Las implicaciones sociales y culturales del incidente Roswell fueron muy fuertes a finales de los 40´s e inicios de los 50´s, sin embargo, dada las pocas respuestas obtenidas el interés fue en declive, así como también decayó el furor por la exploración espacial. Existen varias religiones y sectas que surgieron producto del hallazgo y nada más. La guerra fría acaparó el interés del mundo a partir de la segunda mitad de los 50s y la carrera espacial culminó con la llegada del hombre a la luna a finales de los 60s y en los 70s. Barack Obama, expresidente de Estados Unidos, declaró en 2012 en el marco del aniversario del incidente: “Roswell nos ha dejado más preguntas que respuestas. Sabemos que están allí, pero no sabemos dónde. No ha habido otro hallazgo ni otro indicio desde 1947, no sabemos si habrá otro contacto en algún momento y ese sentimiento es como saber que nuestros hermanos han preferido dejarnos solos. Esa falta de contacto, sabiendo que están allá afuera, nos da la sensación de que ahora estamos más solos que nunca en el universo”
Carlos Michel
