Tiempos Imposibles. Texto del episodio número doce, segunda temporada.
Bahía de Kino, Sonora. 25 de junio de 1997.
Un equipo de rescate marino recuperó los restos mortales del oceanógrafo Jacques Cousteau.
El sumergible donde viajaba el científico había perdido comunicación dos días antes con el barco que monitoreaba su posición.
El vehículo, un prototipo para un sólo pasajero, estaba siendo probado para la exploración submarina de hasta un kilómetro de profundidad y tenía una autonomía de 100 horas de oxígeno.
“Temíamos lo peor, una implosión de la nave a esa profundidad sería una muerte terrible”, señaló a este medio Jean-Michel Cousteau, hijo del renombrado explorador, quien agregó que sorprendentemente, la necropsia realizada reveló que la causa de muerte fue un infarto agudo de miocardio.
Jacques Cousteau, uno de los pioneros de la exploración submarina y quien residía en México desde hacía años, adoptó la nacionalidad mexicana en el año de 1990.
Cousteau desarrolló el primer aparato de respiración subacuático autónomo de gran popularidad y éxito comercial internacional.
Como era su voluntad, sus cenizas serán esparcidas en el mar de Cortés, según revelaron sus familiares.
Pablo Hernández Mares
